La Navidad es para muchas personas la mejor época del año: reencuentros, celebraciones, abrazos y mucha ilusión.
Sin embargo, para otras muchas es sinónimo de excesos, culpa y arrepentimiento.
¿Es posible disfrutar comiendo sin culpa y en paz en Navidad, especialmente si tu relación con la comida no es la mejor que digamos?
Si trazas un plan y te anticipas, sí. Y en este artículo quiero compartir contigo algunas herramientas que pueden venirte bien durante estas fechas.
Para comer en Navidad en paz, prioriza tu autocuidado
Las Navidades son semanas intensas para cualquier persona, pero se intensifican aún más si tu relación con la comida no es del todo saludable.
Si este es tu caso, antes de darte las herramientas específicas que pueden ayudarte a comer en Navidad sin culpa, lo primero que me gustaría proponerte es que durante estas semanas más que nunca priorices tu autocuidado.
Sentirte lo más estable emocional y físicamente posible te ayudará mucho. Algunas pautas que puedes empezar a implementar desde ya mismo son:
1 – Descansa cuando te lo pida el cuerpo. Si tienes que irte antes a la cama, hazlo. Si tienes que bajar el ritmo unos días, no lo dudes.
2 – Olvida la idea de que tienes que ocuparte de todo tú, y aprende a delegar.
3 – Suelta la obligación de estar alegre todo el tiempo y acepta tus emociones (está bien si tienes tristeza, enfado o ansiedad porque también forman parte de la vida.)
4 – No vayas a lugares a los que realmente no te apetece ir. Y si tienes que ir sí o sí, pon tus límites para que tu energía no se drene (por ejemplo, yéndote a casa más pronto).
5 – Reserva cada día un poco de tiempo para hacer algo por ti que no tenga que ver con la comida: dar un paseo, ver una peli, disfrutar de un rato de lectura, una ducha larga…
La idea es que te prestes atención y cuidado, y que de esta forma la comida no sea tu único recurso para lidiar con todo lo que sientes. Esta es la forma de vivir las fiestas con tranquilidad, desde el disfrute, y no desde el caos, el castigo y culpa.
Herramientas para disfrutar comiendo en Navidad
Además del autocuidado, para disfrutar comiendo en Navidad, o al menos hacerlo sin sentirte fatal después, la clave es encontrar el punto que está entre el exceso y la restricción.
Y es que es fácil pensar que la solución es no probar ni un dulce, o dejarte llevar y terminar con toda la bandeja porque mañana pensarás. Y no, evidentemente esa no es la solución.
Recuerda que los extremos nunca traen nada bueno, y que ni la solución es una dieta estricta y sin sentido, pero tampoco dejarse ir completamente y “ya veremos en enero”.
Así que la primera recomendación es que te des permiso para comer, pero de una manera consciente.
No te prohibas alimentos que te gustan y que solo comes en fechas puntuales, porque ese es precisamente uno de los detonantes de la ansiedad, de la sobreingesta y de la culpabilidad.
Mentalízate de que tienes por delante varios eventos especiales, y que por lo tanto, te vas a exponer a comidas y bebidas especiales. Y los días especiales son especiales precisamente porque son días puntuales.
Intenta darte el permiso de comer lo que te apetezca, pero eso sí, sin desconectarte de tu cuerpo y sensaciones. La mejor manera de disfrutar comiendo es haciéndolo despacio, con conciencia de los sabores, la textura, la temperatura…
Se trata de tener una actitud diferente ante la comida, conectar con ella y con las sensaciones que te provoca.
Prueba todo lo que te guste, agradeciendo y disfrutando despacio de cada bocado. Recuerda que las celebraciones son para eso, para disfrutar, y que después podrás centrarte en el resto de días no festivos para seguir manteniendo tu rutina saludable.
Si después de intentar aplicar estos consejos te ves incapaz de comer en Navidad en paz y controlar tu impulso de comer o la relación que tienes con la comida te está superando, este puede ser un buen momento para pedir ayuda.
En nuestra consulta presencial en Madrid y online podemos ayudarte con nuestra metodología que te ayuda a entender el origen del conflicto psicológico y a construir una nueva y sana relación con la comida que te permita adelgazar y que perdure a lo largo de tu vida.
Olvídate para siempre del “en enero empiezo” y aprende la forma de dejar sufrir por la comida y el peso. Mira la información aquí y pide tu primera sesión de valoración.

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